En un anuncio que se emitió hace varios años en algunas salas de cine (no necesariamente X, para las mentes más puritanas), Kylie Minogue irrumpía en la pantalla dispuesta a demostrar que llevaba encima “la marca de lencería más erótica del mundo”.
Cuando muchos piensan que la australiana ya ha logrado su objetivo (y con creces) encima de un toro mecánico de terciopelo rojo, llega la verdadera prueba. Kylie mira a cámara y pregunta al público: “¿Podrían levantarse todos los hombres de la sala? ¿No?”
Mr. Square




ahhh, no he pasado la prueba