Alberto Comesaña (antaño miembro nunca mejor dicho de Semen-UP) y Cristina del Valle (hogaño defensora de todas las causas) no podían haber escogido un nombre más apropiado para la pareja artística con la que triunfaron en los años 90: Amistades peligrosas.
Y es que a pesar de la complicidad que mostraban en el escenario, parece que detrás de las bambalinas la cosa no estaba para dejarse de tonterías, ir al grano y meterse mano, al menos al final de su carrera artística en común. Para muestra, mira el compromiso en el que Comesaña metió a su amiga en una entrevista en directo, 38 minutos antes de salir a escena.
¿Se referería a eso cuando cantaba lo de “Me quedaré solo”? Eso sí, ella no pierde la sonrisa estilo Hollywood bajo ningún concepto. Toda una profesional.
Mr. Square

