Tras la inesperada y decepcionante derrota de España en el Mundial de Fútbol frente a Suiza, el morbo estaba servido. La periodista de Telecinco, Sara Carbonero, tenía que entrevistar al capitán de “la roja”, Iker Casillas, que es su actual pareja sentimental.
Era su primer encuentro “profesional” ante las cámaras y todas las miradas estaba puestas en ellos, independientemente de lo que dijeran. La despedida tal vez un poco fría… o muy elocuente.
Yo creo que con el título del post, poco más hay que decir. Mira el enfado de J.J. Santos y Sara Carbonero por el caos técnico previo al último partido de la FIFA en Sudáfrica.
Pues que se preparen los de Cuatro, de cara al Mundial de Fútbol de este año.
Después de tantos meses de negociación, parece que todas las cadenas se han puesto de acuerdo para anunciar hoy sus fusiones. Y es que no va a haber sólo una fusión de cadenas, si no dos. Deben ser las rebajas navideñas: 2×1.
El caso es que Antena 3 y La Sexta han cerrado, por sorpresa, el acuerdo para fusionarse, tras sus primeros coquetéos con Cuatro y con Telecinco. Por su parte, las ex- de La Sexta (Cuatro y Telecinco), tal vez dolidas, anuncian también su fusión en unas horas.
Como en todas las fusiones, aseguran que mantendrán la identidad e integridad de ambas cadenas. Como en todas las fusiones, esto no será posible y acabarán mezclándose o convirtiéndose en una nueva cadena: ¿Antena Sexta? ¿Antena 36? ¿La Sexta Antena 3? ¿TeleCuatro? ¿Cadena 45? ¿Estudio 54? Quién sabe. Sólo el tiempo, la audiencia y el dinero decidirán.
Y yo me pregunto ¿y ahora cómo narices las ordeno en el mando? Ahora que casi las tenía memorizadas…
Los chistes sobre las fusiones de pogramas, las dejo para otro post
Al menos así lo defiende la dirección del concurso que afirma haber cogido una muestra representativa de nuestra sociedad. Y es que según una supuesta filtración, desde hace unos días se conoce la lista de concursantes de Gran Hermano 11 que se presenta hoy jueves pero comienza el próximo domingo 6 de septiembre, y que amenazaba con desparecer (no hubo suerte), pero que podría ser ser la útima edición (Dios nos oiga). Al menos en la “cadena amiga”.
Como siempre, cogen “gente dispar” pero sobre todo que dé morbo y vaya a liarla en la casa, si no, a nadie se le ocurre juntar bajo un mismo techo a semejante plantel de concursantes:
Un matrimonio hetero liberal de Madrid. Ella es rubia y bajita, él es moreno y fue jugador de baloncesto. Se denominan a si mismos “El punto y la I” .
Un matrimonio de lesbianas de Valencia.
Un hombre minusválido, de Almería.
Una mujer obesa.
Un madrileño que defiende la apología nazi.
Una sevillana, mayor, numeraria del Opus Dei-
Pandora, una gitana rociera malagueña que lleva seis años viviendo separada y sin hablarse ni con sus padres ni con su hermano. Su frase del vídeo: “Lo mejor de Málaga: las tapas y el escándalo”.
Un joven profesor de matemáticas que se casó con una alumna de la facultad donde impartía clases.
Una psicóloga valenciana.
Un azafato de vuelo muy guapo que se declara bisexual.
Una camarera catalana de un local de dominación y sumisión.
Como decía Groucho Marx: Estos son mis principios y si no te gustan… tengo otros. Algo así tuvo que pensar Miquel Serra, ex-reporteo “del Tomate” conocido por su marcado acento catalán que tal vez exageraba para ocultar sus absurdos comentarios. y que ahora presenta el concurso matinal El Revientaprecios en Telecinco.
Y es que cuando en una ocasión tuvo que ir a Casa Pepe, un bar en Despeñaperros dedicado a Franco (que incluso tiene grupo en Facebook), el acento de Miquel Serra desapareció de repente.
Hoy nos hemos despertado con la noticia de la muerte de Valerio Lazarov, el realizador y productor rumano que revolucionó el uso de las cámaras de televisión en España con su particular uso del zoom, a finales de los años 60.
Mira cómo definía el propio Lazarov ese “mareante” efecto:
Pero la contribución de Lazarov al panorama catódico nacional no se queda en la aportación de una estética rompedora que marcaría el futuro de la televisión en España, sino que además fue uno de los responsables de la puesta en marcha de las cadenas privadas en nuestro país, situándose al frente de Telecinco durante los primeros años de la década de los 90.